Tenía muchas ganas de empezar el año. Cristina y Alejandro se casan en unos meses, así que cuadramos para la sesión de preboda.
Hacía años que me preguntaba qué era esa especie de fabrica al lado de la autopista. Me llamaba mucho la atención, así que me acerqué a verla. Cuando llegue me encantó, era como un escenario de la película Mad Max: una trituradora de áridos. Ahora tocaba explicarle a los novios que las fotos las haríamos allí. Por un momento pensé que el entorno no era el más apropiado desde el punto de vista de una pareja, pero es que me llaman tanto la atención los espacios industriales… Cuando hablé con Alejandro no puso la más mínima pega. Siempre que empiezas a disparar sabes que tardarás un poco en conectar con la pareja, pero en este caso fue inmediato, sólo había disparado una foto y ya sabía que sería una sesión increíble. Nos llenamos de polvo, así que decidimos terminar la sesión en la playa.
Estoy deseando que llegue el día de la boda, seguro será increíble. Chicos, mil gracias, de verdad. Siento que he ganado unos amigos.

For years I wondered what was that kind of factory at the side of the highway. I got very curious, so I went to see it. When I arrived I loved it, it was like a scene from Mad Max: a stone crusher plant. Then I had to explain the couple that the photos would take place there. For a moment I thought the place was not the most appropriate for a couple, but I just love industrial spaces … When I told Alejandro, he absolutely agreed. Whenever you start shooting you know it’ll take a while to connect with the couple, but in this case, it was immediate, after the first photo I knew it would be an amazing session. We ended covered in dust, so we decided to finish the session at the beach.
I’m looking forward to the wedding day, it will be great. Guys, thank you!. I feel I’ve made new friends.

Pablo Béglez fotógrafo de boda en Canarias.