Estaba yo en Chicago por trabajo, fotografiar una boda, cuando una tarde mientras hacía un poco de turismo hice una pequeña parada en un Starbucks cercano para tomarme un café. En ello estaba cuando me llamó la atención una pareja que se encontraba a unos metros de mí dentro del lugar. Eran jóvenes, guapos, y mostraban un cariño diferente el uno con el otro. Como transmitían buenas vibraciones y carisma, movido por mi instinto de fotógrafo me acerqué a ellos para hablarles.

Pronto surgió una amena conversación en la que saltábamos de un tema a otro, de trabajo, de su noviazgo, de la vida, etc. Tras enterarse de que era mi primera vez en Chicago se ofrecieron a hacer de guías en un pequeño tour para enseñarme los rincones de la ciudad y a cambio, yo les haría una sesión de fotos de pre boda como agradecimiento. El día siguiente resultó ser una sesión de trabajo con la que no contaba, pero una que de las más divertidas y cómodas que he hecho.

Este tipo de encuentros me hace pensar en que lo raro que es que sucedan hoy en día. Vivimos en un mundo en el que si tenemos un pequeño rato libre, lo pasamos con la mirada fija en la pantalla del móvil y no nos fijamos en lo que hay alrededor. Gracias a mi trabajo he aprendido a desarrollar ese tercer ojo y poder disfrutar de momentos como este.

There was a time that I was in Chicago for work as a wedding photographer when one afternoon I decided to make a quick stop to have a cup of coffee in a Starbucks nearby. I was enjoying my coffee when I noticed sitting next to me a young, beautiful couple being adorably loving with each other. They shed a such a good vibe and charisma that my photographer instinct made me approach them.

Soon we were having a relax conversation, jumping from one subject to another, work, their engagement, life itself, etc. They found out that it was my first time in Chicago and right away offer to guide me in a tour around the city and in return, I would do a pre wedding photo shoot of them. The next day turned out to be a job that I wasn’t counting on, but one of the most fun and comfortable photo shoots that I have done.

This kind of encounters make me think of how rare they happen nowadays. People spend their free time with their eyes glue to their screen phones and not noticing what is happening around them. Thanks to my work I have learned to open my eyes and enjoy moments like this one.